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Salut anima a cobrar en los CAP los servicios que no están en la ‘cartera’

Nueve euros por pinchar una vacuna no obligatoria o un fármaco no cubierto

Ana Macpherson

La sorpresa empieza a extenderse entre los usuarios de la sanidad pública, acostumbrados a acudir a su CAP sin dinero, sólo con su tarjeta de asistencia y el DNI. Ahora en el mostrador tienen datáfono. Para poder cobrarles según que servicios. Por ejemplo, nueve euros por pincharle la vacuna a la niña si esa vacuna que le ha recetado el pediatra de su CAP es una de las que no pertenecen al calendario oficial (como las del rotavirus y la del neumococo), algo muy frecuente. Así que ahora, además de pagar el 100% del precio en la farmacia, han de pagar por que se la administren.

¿Ha empezado la privatización? “En absoluto, es una actualización de precios de una orden del 2005 y sólo se ocupa del cobro a terceros obligados, como las mutuas de accidentes de trabajo, los seguros de accidentes de tráfico, los extranjeros y aquellas prestaciones que, aunque se den en los centros sanitarios públicos, no pertenecen a la cartera de prestaciones financiadas por la sanidad pública”, aclara Jaume Benavent, responsable de Afers Assistencials del Institut Català de la Salut.

Lo nuevo es que en las últimas semanas, tras la publicación de la orden que actualiza los precios y los motivos de cobro, los centros de asistencia primaria han recibido indicaciones precisas de que hay que cobrar siempre que toque. Porque hasta ahora, aunque la norma ya existía, era de difícil cumplimiento: los administrativos no manejaban dinero, ni se podía pagar con tarjeta. Y la mayoría de los profesionales intentaban evitar el tema. En un céntrico CAP de Barcelona, el intento de cobro ha sido causa de plante por parte de un profesional de la plantilla (a punto de jubilarse).

El ejemplo que causó este conflicto fue la administración de un antiinflamatorio con corticoide que los médicos recetan con asiduidad ante un fuerte dolor lumbar o cervical. Pero “no entra por el seguro”, es decir, no está en la lista de fármacos financiados por el sistema sanitario público y cada cual se lo paga en la farmacia. Pero a una paciente quisieron cobrarle la inyección. “En ese caso, no procede”, asegura Benavent. A diferencia de las vacunas para neumococo o el rotavirus que recetan los pediatras, que podrían rechazar los padres -”es una decisión voluntaria”, define el doctor Benavent-, el antiinflamatorio es una opción impuesta para el dolor, sin otra opción.

Los matices son complicados para los ambulatorios y para los usuarios. Está más claro, por ejemplo, el cobro de un certificado médico: 20 euros. O una prueba de detección de alcoholemia: 70 euros. O una copia en soporte digital de radiografías u otra prueba de imagen: 10 euros. Pero ¿una prueba radiológica, por ejemplo, de la boca? La ortopantomografía es una prueba que encargan los dentistas, cuyas prestaciones públicas son muy limitadas. Lo normal es que el usuario vaya a un dentista privado. Hasta ahora, la ortopantomografía era una prueba que se hacía en hospitales y el médico de cabecera la pedía. Ahora se puede hacer en muchos CAP y el médico la indica, pero se cobra.

¿Quiénes tienen que pagar? Según la orden, están sujetos a contraprestación económica los servicios sanitarios prestados en centros del ICS en dos casos: “cuando las personas beneficiarias sean usuarios no cubiertos por el sistema sanitario publico” y “cuando haya una entidad de seguros, entidad mutualista o cualquier otra entidad obligada legalmente o contractualmente a efectuar el pago de los gastos propios de la atención sanitaria” .

En zonas turísticas cobran a los extranjeros, aunque con las dificultades de idioma y la diversidad en los tipos de seguro, supone un esfuerzo sin apenas recompensa: lo recaudado va a un fondo común del ministerio. Los hospitales públicos catalanes esperan mejorar sus ingresos con la activación de estos cobros, sobre todo por accidentes de trabajo y de tráfico.

Para no pagar las vacunas aún habrá que esperar. Hay comunidades autónomas (Madrid, Galicia y La Rioja) que pagan la del neumococo, pero los expertos de la ponencia de vacunas están analizando su efectividad y precio para ver si recomiendan su inclusión. La del rotavirus no tiene de momento posibilidades. Habrá que seguir pagando. O no.

La Vanguardia.com
31-03-2012

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